Pensé en que nunca llegaría a donde estoy, que no viviría para sentir el viento, para ver el bello atardecer que se lleva la luz del día.Pensé que no sentiría la esperanza, la vida, la gloria, el amor, y entre estas cosas no pensé en el dolor. Pensé que las tormentas solo eran lluvia, agua que cae del cielo, que en unos lugares destruyen y en otros refresca.
Pensé que los tornados solo eran corrientes de viento que giran y destruyen lo que el hombre creó. Pensé, en la lanza que me traspasaba, y me dije ella es la peor. Pensé que mis heridas eran peor que las demás, que nadie sentía lo que yo ciento y que mis lágrimas no eran merecidas.
Pensé que las cicatrices sanaban, y que no quedaría el dolor, que luego de los puntos todo sería igual y me sentiría como antes, incluso mejor. Pensé que el tiempo era una cura que sana las heridas, que él borraría las huellas, las marcas que las tormentas, los huracanes y mil cosas dejaron, que el tiempo era un amigo que me ayudaba a mejorar.
Pensé, que alguien que me profeso amor, no me podía fallar, y si me fallaba, su amor y todas sus promesas eran falsedad, que hay otros seres que merecen una oportunidad, y que no debía mirar a tras.
Luego me paré y seguí mi vida. Un día, llegue a un lugar, vi el cielo y mire atrás, me di cuenta que llegue mas allá de donde pensé, que el viento es más que simple aire que chocaba con mi cuerpo, que el atardecer era más que un evento que se llevaba la luz, que este era tan especial, que solo alguien valiente entendería que es la mirada de Dios diciendo te amo.
Me di cuenta, que en el mismo momento en que Dios pensó en darme la oportunidad de vivir, ya había una esperanza, la mejor de todas,y que con ella estaba la gloria, y el mayor Amor que se pueda dar.
Entendí que el dolor era una ayuda que debía tomar, porque el me ayudaría a madurar, Entendí que sin dolor no hay ganador, que sin el no vería a Dios.
Aprendí, que las tormentas eran más que agua destructora, estas eran una bendición, porque cada gota era una enseñanza, que me llevaba al éxito. Me di cuenta que los tornados no tenían la culpa de arrastrarme y hacerme daño, Que era yo quien siempre los busqué y nunca los esquivé.
Entendí, que yo era peor, por haber permitido que alguien destruyera la naturaleza, para crear armas, y que esa lanzar no tenia la culpa,que ella no pidió ser un arma, esta pidió ser un instrumento de paz.Llore porque hay personas que llevan una vida de heridas,Que estas aún no han visto la cura, y que cuando yo tengo dos ellas tienen veinte cada día.
Me di cuenta, que allí, aun estaba el recuerdo del dolor, que la cicatriz nunca desapareció, y que la verdad el tiempo no era el mejor sanador, que este es una excusa para no crecer con valor. Que las cicatrices siempre estarán allí, y que no es el tiempo que me lleva a olvidar, que era yo, solo yo quien debía sanar, pero que la peor forma de sanar era correr, alejarse, sabiendo que siempre miraré atrás.
Que mi mejor amiga solo era mi peor consejera, que por hacer caso deje ir una bonita felicidad. Con dolor entendí, que la persona que me profesó amor, solo cometió un error, error que yo también cometí y lo herí, y no solo una si no muchas, el siempre decidió estar a mi lado…
El hizo más por mí que contra mí, que por mi inmadurez no vi que el de verdad se arrepintió y que casi se arrodilló para pedirme perdón, que mi ira y mis amigos me hicieron perder a esa que de verdad me amó, mi ira fue tanta que me comporté aún peor, preferí ver a otras con agrado y alejarme del verdadero amor, que tenía la mirada puesta en otras y las vi como opción.
Me di cuenta que el merecía mil oportunidades. Aprendí que los problemas no se superan alejándose, que era mejor seguir adelante con esa persona que tanto me amo, porque así crecería mejor nuestro amor.
Hace un rato estuve aquí sentada, aunque hoy no pienso como antes; dejé ir minutos de mi vida haciendo lo que creí mejor, escuchando y obedeciendo lo peor.
Las tormentas, tornados, heridas, el amor, la esperanza son parte de mi crecimiento. Dure unos minutos para comprender, que no importa lo que me hayan hecho, que cometer un error no quiere decir que todo es falsedad, que las personas se equivocan. Si en verdad era tan madura como lo creí, porque perdí a un amor verdadero.
La verdad es que ahora no me importa porque aprendí de ese error y creo que hoy comenzaré de nuevo y con alguien el cual supongo que se lo que siente .. supongo que si y en este momento eso me tiene bastante alejada de esos remordimientos pasados.. si no que hoy comienzo de nuevo.
nadie dijo....
NADIE DIJO QUE SRIA FACIL, PERO QUE SI VALDRIA LA PENA VIVIRLO